(OLLER 06)
En este proyecto, los baños se han planteado como espacios con identidad propia, adaptados a su uso y a su relación con el resto de la vivienda. Lejos de una solución uniforme, cada uno responde a un lenguaje distinto, combinando funcionalidad, luz natural y una cuidada selección de materiales, siempre en coherencia con el carácter general de la casa.
El baño principal, conectado directamente con el dormitorio y el vestidor, se concibe como un espacio amplio y luminoso, donde la continuidad visual cobra especial importancia. El mueble suspendido en acabado blanco con doble lavabo se apoya en una composición limpia, acompañada por espejos circulares colocados frente al ventanal, que refuerzan la entrada de luz natural. La bañera exenta, el azulejo tipo metro a media altura y la lámpara de araña aportan un equilibrio entre funcionalidad y un punto decorativo muy marcado, mientras que el armario integrado amplía la capacidad de almacenaje sin romper la armonía del conjunto.
En contraste, uno de los baños secundarios adopta un enfoque más clásico y decorativo, con azulejo tipo metro blanco combinado con papel pintado de motivo vegetal y lavabo de pedestal, generando un espacio con fuerte personalidad. Los otros dos baños apuestan por lenguajes diferenciados, uno destaca por el uso de mármol natural con vetas marcadas y griferías en acabado dorado, creando una atmósfera más sofisticada; el último introduce un mueble de baño en azul brillo con frentes de tirador tipo lengüeta, suelo colocado en espiga y revestimiento cerámico tipo brick en gris, aportando un aire más contemporáneo y fresco al conjunto.